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La F1 Consideró un Sorteo para Definir la Parrilla de Salida

9 de julio de 2026Diego Herrera2 min

Hace exactamente 22 años, Bernie Ecclestone, entonces el mandamás de la Fórmula 1, planteó una de las ideas más excéntricas en la historia del deporte: determinar el orden de salida de las carreras mediante un sistema de lotería.

Motivado por la abrumadora superioridad de Michael Schumacher y Ferrari en la temporada 2004, que hacía las carreras predecibles, Ecclestone sugirió que las posiciones de la parrilla no se basaran únicamente en la velocidad pura de la clasificación.

Schumacher había dominado las primeras diez carreras, ganando nueve de ellas antes del Gran Premio de Gran Bretaña. Ante esta situación, el poseedor de los derechos comerciales del deporte sintió la urgencia de implementar medidas drásticas.

La propuesta de Ecclestone era audaz: los pilotos seguirían participando en las sesiones de clasificación y acumularían puntos por su desempeño, de manera similar al sistema de puntuación de las carreras. Sin embargo, en lugar de que el piloto más rápido obtuviera automáticamente la pole position, los puestos de salida se asignarían al azar.

Los pilotos más rápidos simplemente tendrían más "entradas" en el sorteo, aumentando sus probabilidades de obtener una mejor posición en la parrilla. Ecclestone explicó su idea: "Si queremos una parrilla diferente, entonces hagamos un sorteo. Tendríamos las mismas ocho posiciones que puntúan en la clasificación como las tenemos en la carrera. Luego, el sorteo, que es el mismo para todos, significa que el piloto más rápido puede tener suerte y estar en la pole, o puede estar al final de la parrilla. Podríamos tener que dejar esto para el próximo año".

Sin embargo, la propuesta fue recibida con frialdad. La FIA rechazó rápidamente cualquier posibilidad de implementar el cambio para el Gran Premio de Gran Bretaña, y los informes confirmaron que "no había posibilidad de un cambio en la clasificación" para ese fin de semana.

El resto del paddock consideró la idea como una simple estratagema que socavaba fundamentalmente el mérito deportivo. Flavio Briatore, de Renault, fue uno de los pocos en mostrar una leve apertura, aunque sugirió que la idea se probara primero en la GP2 antes de aplicarla en la cúspide del automovilismo.

Esa temporada, Michael Schumacher ganó 13 de las 18 carreras, asegurando su séptimo campeonato de pilotos de F1 en Spa-Francorchamps en agosto, a falta de cuatro rondas. El dominio de Ferrari era absoluto, y el formato de clasificación de una sola vuelta introducido ese año no había logrado alterar el orden establecido.

El sorteo nunca llegó a materializarse. La F1 optó en cambio por ajustes más convencionales en el formato de clasificación, llegando finalmente al sistema de eliminación que se utiliza en la actualidad. No obstante, esta propuesta permanece como un claro reflejo de una era en la que la dominación de un solo equipo llevó incluso a la figura más poderosa del deporte a considerar lo impensable.