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Dmitri Ramos: La mentalidad de un boxeador en el mundo de los pateadores en The Inner Circle 26

14 de agosto de 2026Pablo Navarro2 min

Dmitri Ramos, un peleador que ha forjado su camino fuera de los reflectores, se presentará en ONE Championship enfrentando a uno de los veteranos más peligrosos de la división.

El estadounidense de 26 años, Dmitri Ramos, hará su debut en ONE Championship contra Gingsanglek Wor Kumchamnarn, representante de PK Saenchai Muaythaigym. El combate, correspondiente a la división de peso gallo en Muay Thai, será uno de los co-estelares en The Inner Circle 26, transmitido en vivo este viernes, 14 de agosto, desde el Estadio Lumpinee en Bangkok.

Ramos construyó su trayectoria en el circuito regional tailandés bajo la tutela de Sor Dechapan, destacando recientemente con un impresionante nocaut en el tercer asalto por codazo giratorio ante el experimentado Phet Uthong Or Kwanmuang, en una revancha tras una derrota previa.

Con el boxeo como su disciplina base y la primera que aprendió, Ramos considera que esta es su ventaja técnica más clara sobre un pateador de la talla de Gingsanglek.

“Creo que la patada de Gingsanglek es más peligrosa que la de Phet Uthong. Gingsanglek es un cañón. Así que tengo que tratar su arma como lo que es”, declaró Ramos.

Dmitri Ramos confía en la presión y el ritmo

Ramos está convencido de que su condición física le otorga una ventaja significativa si la pelea se extiende a los asaltos finales. Confía en que su presión constante y su volumen de golpes desgastarán eventualmente al veterano tailandés, a pesar de la experiencia de este último.

Esta fórmula de paciencia y presión se ha convertido en su sello distintivo, impulsándolo desde ser un prospecto regional pasado por alto hasta convertirse en un debutante de ONE Championship con expectativas reales.

“Sé que mi resistencia es mejor. Lo he visto pelear. Con mi boxeo, sé que tengo la ventaja técnica. Voy a hacer que se ahogue. Lo llevaré a aguas profundas en el tercer asalto”, afirmó.

Ramos anticipa uno de dos escenarios: una finalización temprana por parte de cualquiera de los dos contendientes, dada su potencia compartida, o una batalla agotadora donde su presión sea el factor decisivo si Gingsanglek logra sobrevivir a los intercambios iniciales. Independientemente del resultado, llega con la convicción de que su momento finalmente ha llegado.