A pesar de haber sumado dos puntos en el Gran Premio de China, la realidad para Williams sigue siendo la misma: su rendimiento está muy por debajo de las expectativas y esperanzas que el equipo se había fijado para el inicio de la temporada 2026. El evento en Shanghái ofreció una imagen clara y contundente de las dificultades que atraviesa la escudería, evidenciando que aún están lejos de alcanzar la competitividad deseada. Esta situación plantea lo que muchos en el paddock ya califican como un «problema enorme», el cual exige soluciones urgentes si quieren revertir su trayectoria actual y cumplir con los objetivos a medio plazo.








