Según informa la Gazzetta dello Sport, una de las primeras acciones de Ruben Amorim, el recién nombrado entrenador del AC Milan, fue comunicarse con todos los miembros de la plantilla. De manera especial, se dirigió a los jugadores franceses Adrien Rabiot y Mike Maignan, cuyo futuro en el club ‘rossonero’ aún está por definirse. El propósito de estas conversaciones fue convencerlos de permanecer en el equipo.








