Laurent Mekies, director del equipo Red Bull, ha admitido abiertamente que la escudería está experimentando actualmente las repercusiones de una decisión estratégica clave tomada a finales de la temporada anterior. Durante las etapas finales de la campaña de 2024, el equipo invirtió intensamente sus recursos en el desarrollo de lo que ahora es su coche para 2025, al mismo tiempo que se esforzaba por asegurar el campeonato de pilotos. Max Verstappen, en esa ocasión, perdió el título por un estrecho margen de solo dos puntos.
Mekies, quien tomó esta decisión poco después de asumir su rol de liderazgo, sostuvo que en su momento fue una elección «fácil», reflejando la firme voluntad del equipo de no ceder en la lucha. Si bien reconoce que este prolongado esfuerzo de desarrollo para el coche actual ha contribuido a un inicio difícil para Red Bull en la temporada 2025, dejándolos luchando por competir en la parte delantera de la parrilla, Mekies defiende su postura. En declaraciones en el podcast Beyond The Grid, explicó que desviar la atención prematuramente hacia el coche de 2026 habría sido una «salida fácil» sin comprender completamente las limitaciones de su monoplaza de 2025.
Mekies admite que están «pagando un poco el precio hoy», pero insiste en que esto no es una excusa. Basándose en la probada capacidad del equipo para superar las dificultades a mitad de temporada, como ya hicieron el año pasado, el director de Red Bull mantiene la confianza en que analizarán las deficiencias del coche actual y lograrán «cambiar las cosas» esta temporada.








