Después del significativo accidente de 50G de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha emitido un comunicado ofreciendo «aclaraciones». El incidente de la vuelta 21 vio a Bearman impactar contra la barrera en la curva Spoon, una consecuencia de acercarse rápidamente al Alpine de Franco Colapinto. Esto ocurrió mientras Colapinto recuperaba energía y Bearman desplegaba sus propias baterías, lo que resultó en una velocidad de impacto de aproximadamente 45 km/h (29.7 mph). A pesar de la severidad del choque, Bearman salió del coche sin ayuda, sufriendo solo fuertes contusiones y ninguna fractura.
Tras la carrera, el director de la GPDA (Asociación de Pilotos de Grandes Premios), Carlos Sainz, criticó a la FIA, alegando que las preocupaciones de seguridad de los pilotos sobre las altas velocidades de cierre habían sido ignoradas, especialmente después de que el organismo rector solo ajustara previamente las reglas de potencia para la clasificación.
En su nuevo comunicado, la FIA reconoce la «contribución de las altas velocidades de cierre» al accidente de Bearman. Explica que las regulaciones de 2026 han sido objeto de discusiones continuas entre todas las partes interesadas (FIA, equipos, fabricantes de unidades de potencia, pilotos y FOM). Estas normas incluyen inherentemente parámetros ajustables, particularmente en lo que respecta a la gestión de energía, diseñados para su optimización basándose en datos del mundo real. Se ha acordado entre todos los actores una revisión estructurada que tendrá lugar después de la fase inicial de la temporada para recopilar y analizar datos suficientes. En consecuencia, se han programado varias reuniones para abril con el fin de evaluar la implementación de las nuevas regulaciones e identificar si se requieren ajustes. La FIA enfatiza que cualquier modificación potencial, especialmente las relacionadas con la gestión de energía, exige una simulación cuidadosa y un análisis detallado. El organismo rector reitera su compromiso de colaborar estrechamente y de forma constructiva con todas las partes interesadas para garantizar el mejor resultado posible para el deporte, afirmando que la seguridad siempre será un elemento central de la misión de la FIA. Cualquier especulación sobre la naturaleza de los posibles cambios en esta etapa se considera prematura, y se comunicarán futuras actualizaciones a su debido tiempo.








