Antes de enfrentarse a su quinta derrota consecutiva en UFC Winnipeg, Gilbert Burns admitió que la idea del retiro no formaba parte de sus pensamientos. La posibilidad de colgar los guantes no era algo que le preocupara mientras se preparaba para el combate.
A pesar de la racha negativa, «Durinho» se mantuvo enfocado en la competencia y en superar los desafíos que se presentaban en su camino, sin contemplar la retirada como una opción viable en ese momento.
El luchador brasileño, conocido por su espíritu combativo, mantenía una mentalidad orientada a la victoria y a la superación personal en el octágono, desestimando cualquier pensamiento sobre el fin de su carrera profesional.








