Tras su encuentro con Valentin Vacherot, Arthur Fils evaluó su rendimiento en el partido. Describió el enfrentamiento como un desafío significativo, pero finalmente gratificante, reconociendo el formidable juego de Vacherot, especialmente su potente servicio. Fils hizo hincapié en la necesidad crítica de mantener una concentración intensa en sus propios juegos de servicio durante todo el partido.
También destacó su exitosa estrategia de buscar activamente oportunidades para romper el servicio de su oponente, lográndolo en dos ocasiones cruciales. Fils resumió la experiencia como una batalla de alta calidad en la que ambos competidores jugaron excepcionalmente bien, y expresó su esperanza de tener más partidos futuros tan atractivos y competitivos.








