Tim Kennedy, un condecorado exluchador de peso medio de UFC y veterano de las Fuerzas Especiales, ha alegado que su carrera sufrió consecuencias negativas debido a sus acciones políticas. Kennedy afirma haber sido penalizado por rechazar una invitación a reunirse con Donald Trump durante su campaña presidencial y por apoyar públicamente a Bernie Sanders.
Esta supuesta represalia, según Kennedy, se manifestó como una disminución en los compromisos profesionales y las oportunidades dentro de la comunidad de artes marciales mixtas. Sus declaraciones plantean interrogantes importantes sobre la libertad de expresión política para los atletas en un entorno profesional y el potencial impacto de las posturas personales en sus carreras deportivas.








