La división de peso crucero de la FIB se encuentra en una situación inusual. Las clasificaciones recientes revelan una notable ausencia de los principales contendientes, sin ningún luchador clasificado como número uno o número dos. Esta omisión deja al organismo sancionador sin su procedimiento habitual para ordenar una pelea por el título vacante. La situación actual se ha desarrollado a raíz de la reciente victoria de Jai Opetaia.








