En una entrevista concedida a la Gazzetta dello Sport, el exjugador brasileño Cicinho, de 45 años, ha relatado su dramático descenso a los infiernos, marcado por su severa dependencia al alcohol. A pesar de llevar 14 años sobrio, el defensa, que militó en clubes de la talla del Real Madrid y la AS Roma, atribuye a su esposa el haberle salvado de esta adicción, alejándolo de sus garras.
Cicinho, conocido por su energía en el campo, revela ahora las oscuras profundidades de su lucha personal. Su testimonio pone de manifiesto las devastadoras consecuencias del alcoholismo, incluso para figuras públicas del deporte de élite. El exfutbolista, con su historia, busca concienciar y ofrecer esperanza a quienes atraviesan situaciones similares, destacando la importancia del apoyo familiar en el camino hacia la recuperación.








