El O2 Arena de Londres fue el escenario de un notable evento de boxeo de peso pesado, con el enfrentamiento principal entre Derek Chisora y Deontay Wilder. Esta contienda marcó la 50ª pelea profesional para ambos veteranos del ring. Chisora buscaba extender su exitosa racha de finales de carrera, mientras que Wilder intentaba poner fin a un período complicado.