Dana White, el influyente presidente de la UFC, ha restado importancia a la idea de un combate entre él y el conocido promotor de boxeo Eddie Hearn. A pesar de que ambos han protagonizado una serie de intercambios verbales en los últimos tiempos, White considera que la posibilidad de un enfrentamiento es remota y que él y Hearn no están a la altura de los verdaderos atletas del deporte.
«Tengo 49 años y no tengo tiempo para tonterías», afirmó White en una reciente conferencia de prensa, sugiriendo que la edad y la falta de dedicación al entrenamiento físico le impedirían competir a un nivel aceptable.
Las tensiones entre White y Hearn han ido en aumento, alimentadas por la competencia en el mundo de las artes marciales mixtas y el boxeo. Hearn, director de Matchroom Sport, ha sido un crítico vocal de la UFC y de las estrategias de White, mientras que este último ha devuelto las críticas, desestimando los logros de Hearn y comparando la calidad de sus eventos.
Sin embargo, a pesar de la retórica beligerante, White se mantiene firme en su posición de que un combate físico no es una opción seria. «No merecemos estar en la misma cartelera que un grupo de luchadores de verdad», enfatizó White. «Somos promotores, no peleadores. Nuestro trabajo es organizar combates, no participar en ellos.»
Esta declaración parece cerrar la puerta a cualquier especulación sobre un combate entre los dos prominentes figuras del deporte del combate, centrándose en cambio en sus respectivos roles de liderazgo en la promoción de eventos deportivos.








