Cameron Norrie ha vuelto a la cima del tenis masculino británico, superando a Jack Draper como el número uno del país tras la última actualización del ranking ATP. Este cambio se produjo después de que ambos jugadores fueran eliminados en los cuartos de final del torneo de Indian Wells la semana pasada, pero la clasificación de Draper sufrió un impacto mayor.
Draper había llegado al torneo de Indian Wells como campeón defensor, cargando con el peso de 1.000 puntos de ranking de su victoria del año anterior. Su temprana eliminación lo hizo caer 12 puestos, situándose ahora en el número 26 del mundo. Norrie, por el contrario, subió cinco posiciones hasta el puesto 24, recuperando así la posición de número uno británico por segunda vez en su carrera.
A pesar de este cambio, la rivalidad entre Norrie y Draper sigue siendo excepcionalmente reñida. Tan solo 43 puntos de ranking los separan, y solo dos puestos en la clasificación están entre ellos. Con un margen tan estrecho, la posición principal podría cambiar de manos nuevamente en cuestión de semanas.
El próximo Abierto de Miami presenta una oportunidad inmediata para que Draper responda. Históricamente, ninguno de los dos jugadores ha tenido un buen desempeño en el torneo de Florida, lo que significa que ambos tienen prácticamente ningún punto de ranking que defender del año pasado. Si Draper avanza al menos una ronda más que Norrie, podría recuperar la posición de número uno británico de inmediato.
Sin embargo, la próxima gira de tierra batida de la temporada podría complicar el desafío de Draper. El año pasado, logró algunos de los resultados más sólidos de su carrera en esta superficie, llegando a la final de Madrid y a los cuartos de final en Roma. Dado que los rankings operan con un sistema de 12 meses continuos, Draper deberá defender esos puntos si quiere mantener su posición.
Otra preocupación inmediata para Draper, de 24 años, es asegurar una posición de cabeza de serie en el Abierto de Francia en mayo. Para ser cabeza de serie en París, los jugadores deben estar clasificados entre los 32 primeros. La recompensa es significativa, ya que los cabezas de serie no pueden enfrentarse a otro cabeza de serie hasta la tercera ronda.
Draper había ocupado la posición de número uno británico desde junio de 2024, momento en que superó a Norrie. Norrie, por su parte, había liderado la clasificación nacional desde octubre de 2021, tras su victoria en Indian Wells ese mismo año.
Gran parte de la actual caída de Draper en el ranking se debe a las lesiones. Solo ha jugado dos eventos con puntos desde el Abierto de Estados Unidos de agosto pasado, regresando a la competición a principios de este año. Antes de su lesión, había estado acumulando un fuerte impulso, logrando resultados significativos, incluyendo alcanzar una semifinal de un torneo importante, ganar el título más grande de su carrera en Indian Wells, y subir hasta el cuarto puesto en el ranking mundial.
Mientras tanto, Norrie ha protagonizado un notable resurgimiento. Después de caer brevemente fuera del Top 90 en abril pasado, se recuperó notablemente, llegando a los cuartos de final de Wimbledon y logrando una destacada victoria sobre el entonces número 1 del mundo, Carlos Alcaraz, en el Masters de París en octubre.
Con los rankings tan ajustados, su amistosa rivalidad podría convertirse en una de las narrativas definitorias del tenis británico esta temporada. A medida que la gira avanza por Miami y se adentra en las canchas de tierra batida europeas, la batalla por la supremacía nacional está, con toda probabilidad, lejos de terminar.








