En los vestuarios improvisados de la Arena de Nimes, construidos específicamente para la ocasión, Alexander Bublik acababa de ser eliminado en las semifinales del Bastide UTS por Casper Ruud. El tenista kazajo, en su modo habitual de narrador, capta la atención de Jérémy Chardy y Felix Auger-Aliassime. «Es imposible de jugar contra él», bromea Bublik. «Si nos dieran dos saques y a él solo uno, seguiría ganando. Se necesitaría…»








