Didier Deschamps no evade el estatus de favorito, un rol que, según él, Francia comparte con otras siete u ocho selecciones. Sin embargo, el seleccionador advierte a sus jugadores sobre los pasos que les esperan en la Copa del Mundo. La clave para el éxito radicará en una combinación de ambición desmedida y una humildad constante, pilares que Deschamps considera fundamentales para afrontar la exigencia de la competición.





