El 24 de marzo de 1998 marcó un momento clave en la historia del tenis: el inicio de una de las rivalidades más emblemáticas de este deporte. En los cuartos de final de lo que entonces se conocía como el Lipton Championships en Miami, Martina Hingis, con 17 años y siendo la número uno del mundo, se enfrentó por primera vez a una prometedora Serena Williams, de 16 años y en el puesto 40 del ranking global. En un encuentro lleno de tensión y emoción, Hingis logró imponerse (6-3, 1-6, 7-6) tras salvar dos puntos de partido decisivos contra la joven estadounidense, sentando así las bases de una legendaria contienda en las canchas.








