El 21 de marzo de 2008, en el BNP Paribas Open de Indian Wells, Mardy Fish ofreció una actuación inolvidable, mostrando una resiliencia excepcional. A pesar de un visible agujero en su zapatilla, nada pudo disuadirlo de derrotar al formidable David Nalbandian, número 7 del mundo, en una emocionante batalla de cuartos de final que terminó 6-3, 6-7, 7-6.
En ese momento, el estadounidense, sorprendentemente clasificado en el puesto 98, ya había demostrado su espíritu de lucha al superar a Lleyton Hewitt en un duro desempate del tercer set en la ronda anterior, marcando una carrera verdaderamente impresionante en el torneo.








